martes, 17 de julio de 2012

Chicle y Marceline

La princesa esta en su escritorio, trasteando con sus tarros de ensayo y sus potingues mágicos, se ha propuesto ser "super científica".
-¡Marceline! Te estaba buscando, ¡ven ven!
-La verdad es que tengo que hablar con usted, princesa...
Nadie sabia por que, pero la pequeña vampiro siempre hablaba de usted a la princesa. Tenían toda la confianza del mundo, se contaban todos sus secretos, y sin embargo, nunca dejo de hablarla de usted. Nadie lo hacia, excepto ella, y a la princesa le ponía nerviosa, aunque al final, acabaría acostumbrándose.
Marceline levito un poco, como siempre que se ponía nerviosa, y cuando se dio cuenta, bajo de un golpe al suelo. Estaba muy muy enrojecida, algo para nada habitual en ella, acostumbrados todos a verla seria o de risas, pero nunca mostrando sus sentimientos.
Para tranquilizarla, Chicle se levanto de su mesa y se acerco a ella. La cogió de la cara y hizo amago de darle un beso en la mejilla, pero Marceline se aparto.
-Marceline, ¿que te pasa?
-Ya le he dicho que tengo que hablar con usted...
-Esta bien esta bien, dime.
Chicle cogió un taburete y se sentó, y la pequeña vampiro levito un poco, y cogió la cara de la princesa entre sus manos como si quisiera hablar con ella pero mirándola a los ojos.
-Déjeme que se lo demuestre de otra manera...
Sorprendida y algo inquieta la princesa asintió con la cabeza. No había persona en el mundo en quien confiara mas que su querida Marceline, ni nadie en el mundo a quien quisiera mas, ni siquiera al príncipe.
La pequeña vampiro fue disminuyendo la distancia entre ella y la princesa con una lentitud abrumadora, eran tantas las dudas que la acontecían, y entre ellas la duda ante el rechazo, pero sabia que tenia que hacerlo, que no podía seguir sintiendo eso por la princesa sin que ella lo supiera.
La miro a los ojos, y sonrió.


Sus labios se juntaron, ambas cerraron los ojos, y Marceline agarro a Chicle por la cintura, haciendola volar con ella...